El aguinaldo nos beneficia a todos

¿Por qué tantos empleadores se niegan a pagarlo, si con su pago se benefician tanto los trabajadores, las empresas, el Estado y la sociedad?

Como muchos de los derechos sociales, el aguinaldo nació primero como una liberalidad del Estado para sus servidores; luego vino lo esperable: los trabajadores del sector privado pidieron igual tratamiento y en ese año se extendió para ellos.

La Ley de Aguinaldo de la empresa privada fue vetada por el Presidente Echandi y luego refrendada por la Asamblea Legislativa.

Su implementación fue gradual por el gran impacto que significaba para las empresas. En diciembre de 1959 fue un 25%; en diciembre de 1960 un 50%. El 100% no se hizo efectivo sino hasta años después.

En el último transitorio de la ley, se autorizó a los bancos del Estado para dar financiamiento a los patronos pobres para poder dar cumplimiento al 25% correspondiente a diciembre de 1959 con sólo una garantía fiduciaria.

Los redactores del proyecto asimilaron el aguinaldo a un premio de lotería, y por esa razón, lo eximieron del pago del impuesto sobre la renta.

De la misma forma, en los considerandos de la ley, el Estado reconoce que al establecer esta exención tributaria sobre el aguinaldo, va a recibir menos impuestos.

Lo que no dijo el Estado es que con motivo del pago del aguinaldo a todos los trabajadores sus ingresos por concepto de impuesto sobre las ventas se incrementarían sustancialmente, ya que todo el aguinaldo completito lo gastamos en comprar cosas que jamás compraríamos en enero.

Nuestra economía se dinamiza durante el cuarto trimestre de cada año, gracias a la inyección de no sé cuántos miles de millones de colones que salen a la calle con el pago de los aguinaldos.

El pago de los aguinaldos genera cada año una presión a la baja sobre el tipo de cambio del dólar. Los exportadores deben vender sus dólares para pagar los aguinaldos en colones. En diciembre hay muchos dólares. Su precio baja.

La economía informal hace también su agosto; esto no les acomoda mucho a los comerciantes formales porque significa competencia desleal. Sin embargo, de esta bonanza miles de familias consiguen también su aguinaldo.

Originalmente el aguinaldo serviría para que los trabajadores compraran los uniformes escolares y los útiles del año entrante. Como no alcanzaba para los cuadernos, se creó al aguinaldo escolar en el sector público, que se diferencia del aguinaldo de diciembre en que es un aumento de salario pero que sólo se entrega en enero. Es un sistema de ahorro obligatorio del servidor público, pero para que lo ahorre se le aumenta el salario.

En el sector privado el aguinaldo escolar es voluntario, y sí constituye un ahorro del trabajador tomado de su salario.

En realidad el aguinaldo confiere a todas las personas que lo reciben la posibilidad de invertir en bienes y servicios que a lo largo del año no se incluyen en el presupuesto de gastos mensual, porque sencillamente no alcanza. Funciona como un ahorro, pero con cargo al empleador.

Como compensación por esa carga, se le permite a los empleadores conceder hasta tres veces el monto del aguinaldo a sus trabajadores; es decir, conceder hasta tres veces el monto del doceavo de los ingresos ordinarios y extraordinarios de sus trabajadores, exentos del pago del impuesto sobre la renta, no afectos a cargas sociales, y deducibles de la renta para las empresas.

Esta es una forma de aumentar los ingresos de los trabajadores, sin convertirlos en aumentos de salario, y por lo tanto, sin que afecten el renglón de cargas sociales. Es poco utilizado por las empresas porque especialmente la Caja Costarricense de Seguro Social y sus inspectores ven con recelo este tipo de compensaciones no salariales. Sin embargo, con una política bien definida de empresa, con reglas claras sobre el tiempo y la forma de pago, y sobre todo, no condicionándolo a desempeño individual o a resultados de la empresa, esta es una forma ingeniosa de aprovechar el tratamiento legal del aguinaldo, para que las empresas aumenten la competitividad de sus retribuciones a los trabajadores.

El aguinaldo:
Es intocable porque se adquiere el derecho con cada día laborado a partir del primer mes.
Se calcula sumando todos los ingresos ordinarios y extraordinarios y dividiéndolos entre 12
Es irrenunciable, incompensable, e inembargable.
Se debe pagar entre el 1 y el 20 de diciembre.
Para su cálculo no se toma en cuenta incapacidades por enfermedad o riesgos del trabajo, salvo para las mujeres en estado de embarazo y lactancia.
Probar su pago le corresponde al empleador, de ahí que se recomienda su pago mediante transferencia electrónica o depósito en banco.
Los pagos en especie deben ser considerados para su cálculo.
Se debe pagar tras renuncia, jubilación, despido con o sin responsabilidad patronal.
No paga cargas sociales.
Si se sobrepasa el doceavo de ley pagan impuesto al salario.
Prescribe un año después de finalizada la relación laboral.

Abogado especialista en Derecho Laboral
acarro@quiroslaw.com


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